Los Tigres se fueron de visita al campo del LA Galaxy con la pelota en su poder y dominando buena parte del partido, pero el marcador no se movió. El 0-0 dejó a Guido Pizarro, entrenador del equipo, con un sabor agridulce, convencido de que pudieron haberse llevado algo más que un empate.
Un partido en sus manos, pero sin premio
El técnico felino no escondió que, aunque controlaron el juego, les faltó ese toque final para romper el cero. La sensación de haber estado tan cerca de la victoria rondó en su cabeza tras el silbatazo final en este duelo de ida de los Cuartos de Final de la Concachampions. Ahora, todo se definirá en casa, donde espera que la historia sea diferente.







