La Cámara de Diputados de México le dijo adiós a CompraNet este martes. Con 355 votos a favor, 98 en contra y una abstención, aprobaron en lo general un dictamen que pone fin al Sistema Electrónico de Contrataciones Públicas, una herramienta que por años ayudó a transparentar las compras y obras del gobierno. En su lugar, llega la Plataforma Digital de Contrataciones Públicas, pero no todos están contentos con el cambio.
¿Qué significa este giro?
CompraNet, que llevaba décadas siendo el escaparate de las adquisiciones, arrendamientos y servicios públicos, será reemplazado por esta nueva plataforma. Durante la discusión, Iraís de la Torre pidió que no se pierda el rumbo: “Es un incentivo que la Ley excluya a las obras o servicios que derive de programas prioritarios o proyectos estratégicos que ejecute la Fuerza Armada permanente. Se debe integrar un módulo en la plataforma digital que publique los convenios con la Sedena”. También insistió en que toda la información histórica de CompraNet se traslade, que la transición sea clara y que la adjudicación directa se use solo en “casos necesarios”.
De la Torre no se quedó ahí: propuso candados tecnológicos para evitar que empresas sancionadas, fantasmas o con historial dudoso se cuelen en los contratos. Pero no todo fue consenso en San Lázaro.
La oposición prende las alarmas
El panista Héctor Saúl Téllez no se guardó nada: “Este dictamen no abona ni en contrataciones limpias ni transparencia ni con piso parejo”. Según él, las reformas que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum solo refuerzan “la discrecionalidad, favoritismo, amiguismo y clientelismo”. Recordó que en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el 78% de las obras y servicios se asignaron por adjudicación directa, y teme que esto sea más de lo mismo.
La reforma, respaldada por Morena y sus aliados, también abre la puerta a que las Fuerzas Armadas hagan obras sin pasar por las reglas de licitación de siempre, algo que la oposición ve como un riesgo para la transparencia.
Una ‘Tienda Digital’ en el horizonte
Entre los cambios, aparece la “Tienda Digital” del gobierno federal, un módulo dentro de la nueva plataforma que promete agilizar compras de cosas básicas como agua o artículos de oficina. “Este mecanismo de contratación está dirigido a aquellos bienes y servicios de uso común y generalizado, como lo es el agua o los artículos de oficina. Se tratará de asignaciones ágiles y expeditas que permitan la obtención de bienes o servicios con toda oportunidad”, explicaron en la discusión. La idea es que sea un sistema práctico y claro, pero aún falta ver cómo funcionará en la práctica.
¿Avance o retroceso?
El debate está servido. Para unos, es un paso hacia la modernización; para otros, un portazo a la rendición de cuentas. Con la Plataforma Digital de Contrataciones Públicas en camino, el siguiente capítulo se escribirá en el Senado, donde este dictamen aún debe pasar el filtro. Por lo pronto, CompraNet ya es historia, y lo que venga dependerá de cómo se jueguen las cartas desde ahora







